martes, 27 de octubre de 2009

Ibn Lubbāl al-Šarīšī

Abu l-Hasan Ali b. Ahmad b. Ali Ibn Lubbāl al-Šarīšī, importante gramático y poeta jerezano de ascendencia omeya, según Ibn Abd al-Malik e Ibn Dihya. Nació en Jerez en 508 (=1114-5) en una familia venida a menos y con antecedentes literarios. En esta ciudad comenzó sus estudios, completándolos luego en Sevilla, donde se especializaría en lecturas coránicas y en las ciencias del lenguaje (gramática y lexicografía). Sabemos que tras finalizar su formación, volvió a Jerez hacia el año 540 (=1145-6), donde se dedicó a la enseñanza y a la judicatura, cargo que le impusieron y que aceptó de mal grado, como muestra en algunos de sus versos [wāfir]:

“Me empujaron a la judicatura, aunque no la quería,
y sobre mí cayó el peso de una enorme desgracia.
Mas cuando fui destituido, comencé a declamar:
¡De un gran mal, en verdad, me he librado!”

Tras el abandono de esta función, retornó a su labor docente, en la que impartía bellas letras, lexicografía y derecho islámico. Entre sus discípulos sobresalen Ibn ‛Abd al-Mu’min al-Šarīšī, ‛Alī b. Ahmad al-Samātī –jerezano afincado en Algeciras, al que concedió iyaza y que era experto en lecturas coránicas (qirā’āt)–, Ibn al-Fajjār, Ibn al-Gazzāl o Ibn Giyāt.
Como hecho anecdótico, se cuenta que su forma de vida era muy modesta, descuidaba su vestuario, carecía de servidores y rechazaba cualquier tipo de ostentación o distracción mundana. Además, parece que fabricaba el pan con sus propias manos y lo llevaba él mismo a la tahona más cercana para hornearlo.
Murió en su ciudad natal, en fecha en la que no se ponen muy de acuerdo sus biógrafos. Según Ibn al-Zubayr, fue el 3 de du l-qa'da del 582 (=15 de enero de 1187), pero dice Ibn al-Abbar que la muerte le sobrevino el 2 de  du l-hiyya del 583 (=2 de febrero de 1188). Quizás el dato más preciso lo aporte Abu Ishaq al-Bunasi, quien afirma que Ibn Lubbal falleció el 3 de du l-qa'da del año 583 (=5 enero 1188). Este autor puntualiza que tuvo un entierro multitudinario, en el que gentes de la más diversa condición derramaron lágrimas por su muerte. Aunque no tenemos constancia de ningún diván de Ibn Lubbal, sus versos son abundantes. El profesor Ramírez del Río clasifica su poesía en los siguientes grupos:
a) Panegíricos dedicados a los califas y gobernadores almohades. Es un hecho contrastado que Ibn Lubbal estuvo presente en la recepción al califa almohade 'Abd al-Mu'min en Gibraltar, el año 555 (=1160). No obstante, carecemos de poemas relacionados con este acto de homenaje. Lo que sí se conservan son algunos versos dedicados al califa Yusuf, hijo de 'Abd al-Mu'min.
b) Poesía ascética, de las cuales dos de ellas revelan su anhelo por visitar la tumba del Profeta.
c) Poemas de circunstancia, que forman la mayor parte de su obra poética y que se dirigen a amigos y compañeros.
d) Poemas descriptivos, de los que destacamos un par de casidas dedicadas a su tierra de origen que ya hemos tenido ocasión de presentar en el blog anteriormente, una dedicada a la tierra de Sidueña, y otra a la alameda de El Llano.

2 comentarios:

Mery dijo...

Cuando he leído que fue destituído de su puesto, no sé por qué he imaginado que él mismo provocó el desenlace para liberarse de la carga.
Cuando uno tiene muy clara su vocación vital, no cesa hasta lograr la felicidad en el camino adecuado.
¡Y con sangre jerezana, además!

Un abrazo

MABS dijo...

Igualito que Baltasar Garzón, igualito...